Analiza bien las opciones que te doy. Quizá ninguna
de ellas sea la correcta, podría haber otra opción que no está a la vista. Si eres
lo suficientemente inteligente la encontrarás, plantearás la solución, y
entonces todo será tan fácil: cada pieza llegará a su lugar porque nada está
escrito todavía. Tú tienes el poder. Y ahora ¿qué dices?
viernes, 26 de octubre de 2012
miércoles, 24 de octubre de 2012
Y no me animé a contarte la historia completa. Porque esa historia tiene –y tú bien lo sabes- un final triste. Pero fue muy hermosa. La
parte difícil viene cuando buscas la felicidad en plástico y metal; y un día
sin pensarlo, decides que estás viviendo en una caja y tu corazón ya no cabe
allí y quieres irte a vivir al campo, comenzar una nueva aventura, congraciarte
con personas importantes. Y por fin llega el momento en que te reúnes con tu hada la olvidada, y reconoces lo que ambos ya sabían desde hace mucho: que tu idea de la
felicidad estaba un tanto incompleta. Había elementos faltantes. Y comienzas a reunirlos,
pero el destino te juega una mala pasada. Algunas cosas solo sin prisa se
pueden vivir. Pero justo cuando sientes que se acaba el tiempo, es cuando
comienzas a buscarlas, y entonces ya no las disfrutas; parece terminar antes de lo que hubiésemos querido. Y eso es lo lamentable. O quizá todo es más simple de lo que yo creía y
todos estamos equivocados, quién sabe...
lunes, 22 de octubre de 2012
Blanco
Extraño esa sensación de que todo está bien, aun cada vez
menos posible y más distante
Y las mañanas largas, cándidas y opacas… el universo
contenido en el abrazo de un instante
Y esa risa que nos hacía cosquillas al alma y perduraba en
sonrisas perversas de nuestras noches blancas.
Extraño: es la palabra que lo definiría. Porque extraños
somos. Porque ya no hay nada.
Porque lo raro, lo extraño, lo único de su vida tan única
era la alcoba que compartimos y el eco que hallaba en cada mirada.
Y yo me sentía suya. Y a él lo sentí mío, como siente el río
suyo el correr del agua.
Pero ahora todo es parte de un hoy que murió y se ha
convertido en ayer -siniestro día- mientras seguimos pasando las páginas vacías, una por una, y mi dotación de
amaneceres –así como la suya- se agota, y mi amor no le toca. Extraño tocarle. En
un sueño extraño.
viernes, 19 de octubre de 2012
Este poema es del talentoso Sabbhat Avialcar. Me encantó y lo quise compartir. Algun día... Algún día te veré cuando el circulo del pasado se cierre con el presente.
Algún día te escribiré un poema que no
mencione el aire ni la noche;
un poema que omita los nombres de las flores,
que no tenga jazmines o magnolias.Algún día te escribiré un poema sin pájaros,
sin fuentes, un poema que eluda el mar
y que no mire a las estrellas.
Algún día te escribiré un poema que se limite
Algún día te escribiré un poema que no
mencione el aire ni la noche;
un poema que omita los nombres de las flores,
que no tenga jazmines o magnolias.Algún día te escribiré un poema sin pájaros,
sin fuentes, un poema que eluda el mar
y que no mire a las estrellas.
Algún día te escribiré un poema que se limite
a pasar los dedos por tu piel
y que convierta en palabras tu mirada.
Sin comparaciones, sin metáforas;
algún día escribiré un poema que huela a ti,
un poema con el ritmo de tus pulsaciones,
con la intensidad estrujada de tu abrazo.
Algún día te escribiré un poema, el canto de mi dicha.
y que convierta en palabras tu mirada.
Sin comparaciones, sin metáforas;
algún día escribiré un poema que huela a ti,
un poema con el ritmo de tus pulsaciones,
con la intensidad estrujada de tu abrazo.
Algún día te escribiré un poema, el canto de mi dicha.
miércoles, 17 de octubre de 2012
Un corazón sin amor
El cielo gris es perfecto. Porque a diferencia del cielo
nocturno, aun tiene un poco de luz. Porque no cala en los ojos, como el cielo
azul brillante de una mañana soleada. Y sus manos: entrelazada la izquierda con
la derecha para no sentirse solo ahora, después de los días desteñidos y
silentes, en que ninguna otra mano se entrelaza más que la propia, izquierda
con derecha. Sosteniendo un centro de gravedad invisible. Un alma insensible.
Hace a penas unos minutos tuvo en sus manos el corazón de ella, quien le decía
que tanto lo amaba. El nunca pudo ver ese amor; no lo encontró por ningún lado,
buscando entre la textura firme y
fibrosa del músculo. Tras la tenue capa de grasa que recubre los ventrículos,
ni en la aorta. Todos esos tubitos reventando de sangre, y esos tensos hilillos que los surcan. Quizá ese amor se hallaba extinto desde hace
mucho y por ello ya no había roce de sus manos. O tal vez él solamente lo
imaginó. Pero hubiera sido bonito… si tan solo hubiese estado ahí. Pero ese
amor no estaba por ningún lado, y ahora ella era solo un cadáver que yace en
una habitación sucia, junto a un corazón inservible, que él mismo tomó entre
sus manos y por un momento pareció tibio y vivo, pero tan vacío de amor. Y ya
no late más.
sábado, 6 de octubre de 2012
Untitled (fragment)
So now
what?
I´m no
longer who I thought I was.
I’m so
lost: lost without you,
As lost I
was by your side.
Promises
never kept
love that was
never meant
so now I´m
here and I don´t know why.
Years went
by like honey on my skin
long time
was suddenly over,
too late for
regrets.
And you
thought you were so smart
after
everything that happened
but if you
just pay a little attention
you´ll see
how stupid I was and you still are.
Right-sized,
magical, so lovely at times
to me you
were, and even more than that.
Except for
the small detail that
you won´t acknowledge I can too,
make you
hurt so bad: you were my king
undoubtedly,
how much of a queen was I?
jueves, 4 de octubre de 2012
El tiempo
Ver al cielo de tinta azul arriba, tan alto, me hace recordar que
estoy en la tierra. Eso, y nada más. El resto es confusión. Son horas
anestesiadas con un raro sabor a nada y la triste certeza de que no quepo en tu
esquema. Ni en el de nadie. Y pensar que mentí: porque haber creído en ti fue
engañarme a mí misma. O tal vez nos faltaron horas. Si hay algo que recriminar,
sería al tiempo, por no detenerse. Y todo lo que tardé en encontrarte… todo lo
que tardé en amarte, ahora ha pasado en vano. Tu amor no es mi compromiso o tus
brazos cansados mi consuelo; perdona, por no saber interpretarte, aquélla vez
que decidimos que no iba a contar y sin embargo no he dejado de sentirme
seducida por los ceros, quizá lo vacuo de tus ojos, quizá un “por siempre”
quizá un “jamás”.
Lamento haber sido muy poco para ti. O si te precipitaste a
juzgarme demasiado rápido, podríamos darnos otra noche mañana –quién sabe-
aunque parezca haber entre nosotros mucho más que distancia. Y noches
inconclusas. Y diálogos sinceros pero siempre superfluos, justo antes de que
duela o de que puedas decirme aquello que de igual manera yo ya sé y tanto he ansiado.
Y entonces miro de nuevo al cielo: me siento tan ínfima y leve como un pétalo de
cerezo en pleno viento, qué ¿A quién le importa? ya casi a punto de desparecer…
Suscribirse a:
Entradas (Atom)