...Y entonces ella llegó a la cocina. Antes de entrar, como si se tratara del más sagrado templo, se despojó de sus zapatos; y a ellos le siguió la blusa y el pantalón. -Prefiero cocinar así- explicaba, al tiempo que tomaba una sartén del gabinete. -Vamos a ver qué tienes de bueno...- Decía, abriendo el refrigerador. Sacó una cartera de carne roja, un par de papas, una cebolla, procediendo a pedir un cuchillo para rebanar los ingredientes.
Con un simple ademán (para no hacerla perder la concentración) él le indicó al cajón. Miraba atento su sinuosa silueta femenina, la pícara sonrisa en su boca, y pensaba para sí: en vez de llegarle a la cama, se pone a darle primero a la cocina... y aun así, se desnuda ¡bella y loca!.
domingo, 27 de mayo de 2012
viernes, 25 de mayo de 2012
Busco Hombre
Que tenga manos grandes, fuertes, cálidas, ásperas... Lo quiero de ojos grandes y sinceros, rostro amable y expresivo que en los días de huelga comunique lo suficiente, todo lo que no dirán nuestras voces e incluso más allá de las palabras. De cabello suave que, como él mismo, sea un poco rebelde, pero que sucumba a la caricia de mis manos que con cariño lo acomodan, le moldean.
De voz varonil y sensual con entonación propia y léxico inconfundible con la capacidad de encender mis sueños y deseos con una sola llamada. Que le guste el baile sepa guiarme, tocarme, cargarme y de cuando en cuando simplemente mirar, mirarme bailar para él y sentir esa fascinación equiparable a la de la primera vez. Que sepa mantenerme interesada y satisfecha en todos los sentidos.
Debe ser unos veinte centímetros más alto que yo: no menos, pues me gusta usar tacones. No más, porque no me gusta sentirme pequeña, sólo protegida. Puede ser de cualquier lugar del mundo, cualquier color de piel, hablar cualesquiera idiomas (mínimo dos). Que me adore. Y exijo lealtad a toda prueba.
Acepto sólo propuestas serias cumpliendo todos los requisitos...
De voz varonil y sensual con entonación propia y léxico inconfundible con la capacidad de encender mis sueños y deseos con una sola llamada. Que le guste el baile sepa guiarme, tocarme, cargarme y de cuando en cuando simplemente mirar, mirarme bailar para él y sentir esa fascinación equiparable a la de la primera vez. Que sepa mantenerme interesada y satisfecha en todos los sentidos.
Debe ser unos veinte centímetros más alto que yo: no menos, pues me gusta usar tacones. No más, porque no me gusta sentirme pequeña, sólo protegida. Puede ser de cualquier lugar del mundo, cualquier color de piel, hablar cualesquiera idiomas (mínimo dos). Que me adore. Y exijo lealtad a toda prueba.
Acepto sólo propuestas serias cumpliendo todos los requisitos...
jueves, 24 de mayo de 2012
Cuando pregunto por qué...
Bajo el cielo violáceo, al final del camino, donde
voces y ruidos no logran llegar... es ahi que me siento libre y puedo creer que nada hace falta, más que lo que puedo tocar. Y entonces un deseo, pero se enciende una sonrisa, al tiempo que pregunto: ¿para
qué? A lo lejos centellan las estrellas, que parecen estáticas, pero no lo
están; nunca lo están. Detrás de ése bello cielo raso, como un telón, danzan y
brincan su melodía sin final.
lunes, 21 de mayo de 2012
Jazz Onírico
Soñé que deslizaba mis dedos por su espalda
hondas notas de un blues enfermo
arrancado de su piano extático
-tiernamente mio- con los metales de Coltrane
exhalando su más alto suspiro.
Soñé que le tenía, soñé que le mordía
mi lengua y labios a la par, le consolaban
en largos intercambios, en tibia piel envuelto
en su sombra y en sus brazos soñé que me perdía.
hondas notas de un blues enfermo
arrancado de su piano extático
-tiernamente mio- con los metales de Coltrane
exhalando su más alto suspiro.
Soñé que le tenía, soñé que le mordía
mi lengua y labios a la par, le consolaban
en largos intercambios, en tibia piel envuelto
en su sombra y en sus brazos soñé que me perdía.
miércoles, 16 de mayo de 2012
Paletas rojas
Hola!! Disculpa que te moleste -dijo, al tiempo que hacía señas de que me moviera para un lado- estás estorbando en mi paisaje... Fueron sus palabras esa tarde, al encontrarme leyendo el periódico en la banca que tenía de fondo un formidable atardecer de sol dorado y cielo multicolor. Tomó, pues, su fotografía y antes de volverme a sentar, extendí mi diestra y me presenté, invitándole a sentarse y preguntandole su nombre. Comezamos a hablar: primero español, después inglés, y finalmente puras pendejadas salpicadas de referencias pop X-generacionales (que parecía ser demasiado joven para entender) e hilarantes doble-sentidos. En un momento reparé en que mi mano descansaba en su rodilla. Sacó de su pequeño bolso de tela un par de paletas rojas -¿quieres?- preguntaba, poniendo una en mi mano sin esperar mi respuesta, alterado el silencio sólo por nuestros ruidos al chupar y por el trinar de dos pajaritos. Cerca, más cerca, sentí sus labios de cereza dentro de mi boca. Sorpresa. El tiempo se detiene...
Durante un largo minuto inundé mis sentidos con su presencia, el mágico misterio de lo que los mortales llaman "química". Inadvertidamente, nuestras miradas se cruzaron; sus pupilas pasmosamente dilatadas y un apresurado "hasta luego" son los últimos recuerdos que guardo de ese encuentro.
Durante un largo minuto inundé mis sentidos con su presencia, el mágico misterio de lo que los mortales llaman "química". Inadvertidamente, nuestras miradas se cruzaron; sus pupilas pasmosamente dilatadas y un apresurado "hasta luego" son los últimos recuerdos que guardo de ese encuentro.
martes, 15 de mayo de 2012
Y es por éso que no tengo pareja...
Los dragones vendrán por mi; siempre me encuentran... decía el poema. Yo creí que la gente que me rodeaba era problemática -efectivamente, dos o tres de los más cercanos no se soportaban ni a sí mismos- pero mi vida no es ningún jardín de rosas, ni yo la dulce princesa tranquila y feliz que me creía...
Cuando al fin decidí que lo mejor era caminar sin ésos lastres, tuve mis momentos de frio y de epifanías. Quise no estar sola, pero al fin comprendí que es complicado. Me he dado cuenta que ser el caballero que me acompañe y luche brazo a brazo junto a mí para defenderme de los dragones, no es cosa fácil. Estoy consciente, ser parte de mi vida es un gran paquete y no cualquiera puede con él. Por éso no he elegido a ninguno. Además de osadía y algunas otras virtudes, el que se anime necesitará de mucha suerte... Y resumido en pocas palabras, me permito citar el formidable verso final del poema de Minerva:
"Hey, Saint George, I need a fucking hero! Or a miracle. Or both"
Cuando al fin decidí que lo mejor era caminar sin ésos lastres, tuve mis momentos de frio y de epifanías. Quise no estar sola, pero al fin comprendí que es complicado. Me he dado cuenta que ser el caballero que me acompañe y luche brazo a brazo junto a mí para defenderme de los dragones, no es cosa fácil. Estoy consciente, ser parte de mi vida es un gran paquete y no cualquiera puede con él. Por éso no he elegido a ninguno. Además de osadía y algunas otras virtudes, el que se anime necesitará de mucha suerte... Y resumido en pocas palabras, me permito citar el formidable verso final del poema de Minerva:
"Hey, Saint George, I need a fucking hero! Or a miracle. Or both"
lunes, 14 de mayo de 2012
Magenta
No enmarcaré con mis dedos tu prosa
ni con perlas de mi frente tu tibia boca
ni el mundo que ha dejado de latir…
“Quizá al mirarte me convenzas”
(te hubiera dicho en otro tiempo)
mas ya no viviré tu amor para contarlo.
En translúcidas gasas de olvido, confundido,
adivina lo que quiero, se disfraza y se ofrece
es dulce y delicioso el martirio
tan cruel, pero tan bello su engaño.
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